Protección
“Hoy no quiero ir al colegio, mamá” diría hoy si no fuera que tengo que ir. Y es el trabajo y no el colegio. Qué lindo cuando las frazadas me protegían y escuchaba en el fondo el comienzo de un desayuno. Una calidez linda, tan opuesta al frío de la calle, la llovizna, los coches salpicando, el patio congelado del colegio y tanto tiempo hasta el mate cocido. Quedarse en la cama era tan justo, perfecto. Hoy soy…